La Náyade del Balneario de Mazarrón

La náyade del Balneario de Mazarrón nace de una excursión muy divertida que hice…y que te voy a ir contando en este post por si quieres ir a visitar el sitio ¡es chulísimo! y no mucha gente lo conoce…salvo que seas alemán, o inglés, entonces lo más probable es que te hayan contado de su existencia o incluso que hayas estado viviendo por allí…jejeje.

Cuando volví a casa, cogí mi libreta y mi boli y escribí “La Náyade del Balneario de Mazarrón” con todos los fragmentos de experiencias que te voy contar al final del post en palabras, fotos y con este vídeo que te dejo en primer lugar para que visualices el sitio…Espero que lo disfrutes muchísimo 😉

La Náyade del Balneario de Mazarrón

Cuenta la leyenda que en las aguas del Balneario de Mazarrón habita una náyade caprichosa y mágica que tiene la extraña habilidad de hacer libre a quien la toca.

Cuenta también la leyenda, que por cada ser humano al que libera dibuja una pequeña huella en el suelo de piedra..y cuando el humano vuelve a su esclavitud, esa pequeña huella desaparece o se trasforma.

Agua del Balneario de Mazarrón

Marta y Abel

…Cuando llegaron Marta y Abel a la charca, encontraron en ella a dos hombres desnudos, pero no hablaron con ellos pues no estaban para entretenerse mucho: sólo disponían de tres horas hasta que la esposa de Abel volviera a casa, para entonces, Abel ya debía estar allí, mudado y fingiendo que toda la tarde con Marta no había existido, fingiendo que era un buen marido, fingiendo que no amaba a Marta, fingiendo que seguía enamorado de su mujer, por el bien de todos.

Pero en aquella charca Abel era un hombre libre, era él mismo en realidad, en realidad era él mismo.

Marta se tapaba insegura con una camiseta, no quería que nadie, ni siquiera Abel, viera su cuerpo…aquel cuerpo que Dios le había dado era demasiado imperfecto para que otros pudieran aceptarlo y había que ocultar toda aquella imperfección.

Pero la Náyade, que andaba por allí jugueteando con Abel, decidió liberar a Marta de su esclavitud enganchando la camiseta de la joven en una rama y haciéndola girones.

Los dos enamorados se echaron a reír con aquello y se fundieron en un apasionado abrazo, más apasionado aún ahora que la barrera de la ropa había desaparecido.

Dos hombres desnudos

En la otra poza, un hombre le contaba a otro cómo, inexplicablemente, se había instalado allí a vivir…había llegado por casualidad, pero aquel Balneario de Mazarrón tenía algo que le atrapaba. Y fue por eso que convenció a su mujer para instalarse allí en una caravana…en principio unas semanas…pero iba ya por unos meses…y desde que vivía allí, prácticamente sin nada, amaba más a su mujer, al mundo y a la vida. No entendía por qué…pero eso era lo que sentía.

Desconocía este señor que la Náyade lo había despojado de la esclavitud de su propio egoísmo y que la verdadera razón por la que no quería marcharse de allí era por temor a perder esa recién adquirida libertad.

El otro hombre no vivía allí, pero iba siempre que podía, porque sólo cuando estaba sumergido en aquel agua sentía paz: la verdadera paz que siente un niño cuando aún es ajeno a toda ira, dolor, o envidia.

Y así, cuando el mundo era muy duro con él, acudía al agua del Balneario de Mazarrón, a que le devolviera la paz, la verdadera esencia de su ser.

No era el agua, era la Náyade que hacía de las suyas…

La lluvia

Siendo esta Náyade tan caprichosa como era, no se le antojó otra cosa aquel invierno que liberar a la lluvia, a quien los humanos, con ciertos métodos, tenían esclavizada para que no se acercara con sus destrozos, para unos, sus bendiciones para otros.

Y de la misma manera que no se pueden poner puertas al mar…no se puede esclavizar a la lluvia…no sin que una Náyade caprichosa se empeñe en liberarla.

Y desató a la lluvia, lo hizo tanto, que aquel invierno llovió todo lo que no había llovido en mucho mucho tiempo de esclavitud…

Tanto que aquel invierno, calló nieve en el desierto.

FIN

Agua del Balneario de Mazarrón

El viaje

El Balneario de Mazarrón está tomando la salida de “El Saladillo” por la autovía que une Alhama y Mazarrón.

En estas coordenadas, más concretamente:

Latitud: 37.661498

Longitud: -1.349659

Se puede llegar en coche…y en caravana! pero yo no sé cómo. Así que fui tal y como mi hermana, que es una trotamundos, a mí me enseñó, es decir: aparcando el coche en la ermita y andando un rato..no mucho, unos 15 o 20 minutos.

Al iniciar el camino hay que pasar por debajo de un puente que cruza una autovía. En él  encontré estas pintadas….

puente cerca del Balneario de Mazarrón

A mitad de camino empecé a grabar el vídeo que veréis un poquito más abajo, también tomé esta preciosa foto de la montaña nevada en su cumbre.

Montañas nevadas cerca del Balneario de Mazarrón

Todo el entorno es de tierra árida, pero también hay cultivos, de secano, almendros que, aún siendo enero y estando las cumbres de las montañas nevadas ya empiezan a florecer…porque lo cierto es que el clima de Mazarrón es… buff maravilloso en invierno

Flor de almendro en enero en el Balneario de Mazarrón

Y bueno, hasta aquí ;-)…me despido con un abracico murciano, esperando que te haya gustado la historia de la Náyade del Balneario de Mazarrón

 

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Y para hoy: que lo que quede de tu día sea sencillamente fantástico!!!!   

 

 

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