por qué creer en el amor imagen

Por qué creer en el amor

Sentados junto al ventanal del restaurante, bajo la luz cálida de las lámparas blancas y frente a la luz inmensa que entra de la calle, un grupo de amigos brindan con pisco sour.

-Por la amistad, por poder estar aquí juntos celebrando la vida hoy, después de tanto tiempo sin vernos.

-Por la amistad.

-Por la amistad.

-Por la amistad y por el amor- dice Ailín

-¿Cómo? ¿Tienes algo que contarnos Alín?

Sus amigos se vuelven hacia ella sin dar sorbo a la copa. Esto sí que era una gran novedad … la soltera eterna del grupo ofreciendo un brindis por el amor.

-Bueno, en realidad no mucho…sólo que he conocido a alguien.

Marina la corta en seco diciendo:

-El amor es un cuento.- Ella ya sabe cómo va a seguir la película: Ailín habrá conocido a un picaflores que revolotea de capullo en capullo sin posarse en serio en ninguno porque lo que realmente adora es revolotear…Y Ailín, ella lo que realmente adora es que le revoloteen alrededor soñando con que algún día alguno de esos incapaces  de comprometerse se comprometa con ella.

-Yo creo que debe existir. –responde Fran- Aunque yo mismo no lo haya vivido, y todas mis experiencias en el amor hayan sido más o menos catastróficas, debe existir…hay parejas que son felices…se les ve felices, mirad a aquellos dos de esa mesa, ésos con los dos niños pequeños…seguro que llevan mil años juntos y mira cómo se sonríen.

-No se aman. – Responde Marina- Sólo están acostumbrados a ser lo que el otro ama. Pero ya ni siquiera son ellos mismos. Son otra cosa. Y cuando se miran al espejo sólo ven de ellos mismos el recuerdo de que algún día eran ellos mismos.

-Dijo la filósofa.- Sentencia Tom en tono alegre.

 Entonces todos ríen…Tom sabe siempre cómo quitar hierro a conversaciones que se vuelven demasiado profundas.

-¿Por qué no crees en el amor Marina?- pregunta Ailín

Tom y Fran le preguntan lo mismo

-¿Qué queréis que crea? que dos personas se conocen y se aman para siempre. Es que eso es pura ciencia ficción. Se aman al principio, se vuelven locos, sus cerebros se anulan para hacerlos incapaces de darse cuenta de que se están metiendo en la boca del lobo ellos solitos y que una vez dentro la costumbre no les permitirá salir. Al cabo de un par de años ya no se aman, son amigos, son compromisos, compromisos con las familias del otro, compromisos con los hijos, compromisos con todo el entorno que les rodea. Y para entonces, cambiar eso es ya imposible. Y toca soportar. Y ceder su tiempo a otra persona, su vida a otra persona, a cambio de un aburrimiento eterno.

por qué creer en el amor frase

-El amor no aburre Marina, aburren las personas. Deberías darle una oportunidad al amor.- Le responde Fran.

Se hace un silencio en el que Marina no sabe qué contestar a eso…es posible que Fran tenga razón, pero ella no va a reconocerlo.

Entonces llega la camarera, en el mejor momento, con la causa limeña, la papa rellena y las brochetas de pollo.

Los amigos, entretenidos en tratar de adivinar los ingredientes de los platos, y los condimentos que llevan, dejan pasar temporalmente el tema para recordar anécdotas de la adolescencia mientras prueban sabores de Perú que les eran totalmente desconocidos.

-Pues yo nunca me había parado a pensar en esto –retoma Tom el tema- hasta que tuve que acompañar a mi tío, el divorciado, al hospital a darse una sesión de quimioterapia. Allí vi a personas acompañadas por sus parejas, o familiares, y también vi personas solas, muy solas… y pensaba lo durísimo que debe ser pasar por un problema de salud grave, sea un cáncer o cualquier otra cosa, y no tener a nadie contigo…creo que en ese momento mi cerebro hizo click, algo cambió en mí.-

-Claro. Es que nosotros ahora somos jóvenes, fuertes y no nos paramos a pensar en eso. Pero imagina envejecer solo…qué triste.- Dice Ailín.

-Pues más triste veo yo sacrificar toda una vida por miedo a la soledad, o por miedo a no tener a nadie cerca cuando estés enfermo.- Responde Marina.

-Es que es eso precisamente. Tú lo ves como un sacrificio. Eso no es el amor. Tal y como yo lo veo es más bien el beneficio mutuo de compartir y apoyarse mutuamente. El saber que existe alguien con quien tienes un vínculo muy superior al de una amistad y que va a estar ahí en momentos en que los amigos no estarían.

Entonces, justo a tiempo, la camarera trajo los dos platos que faltaban de arroz chaufa, que distrajeron a los amigos hacia otras conversaciones más superficiales que aquella de si creer o no en el amor.

FIN

Ambientado en el restaurante La Limeña, Murcia, en el que me inspiré gracias a mi amigo Christian. Está bien eso de tener amigos que no coincidan en tu percepción de las cosas…te enseñan ideas que tú jamás contemplarías.

Toca o pincha en la imagen de abajo para leer «La erótica del poder»

novela romántica